Capítulo VII, Apocanesis VII

Y Dios pensó para aquellos hombres un castigo. Ellos habían dispuesto de vidas y violado los otros quince mandamientos.

Y como hiciera hace muchos capítulos, su sabiduría infinita envió un mensajero a destruir a aquellos infieles.

Esta es la verdad, obra y pensamiento del Padre.

Dios envió a llamar a un ángel, su nombre era Lipsisge, engendro de la cuarta bestia, que a su vez había sido engendrada por Satán en la tierra. Y así Lipsisge, por voluntad divina, bajó a la tierra en la forma de un insecto alado.

Esta es la verdad, obra y mandamiento del Padre.

El demonio logró entrar a la ciudad de cristal y se posó en el brazo de uno de los hombres. Luego regresó al reino de los cielos azules.

El hombre perdió su brazo a los dos días y las demás partes de su cuerpo también, hasta que finalmente su corazón negro de maldad dejó de latir. Los otros hombres se contagiaron del mal a través de la mirada. Y todos vieron con terror su cuerpo caer por pedazos al suelo.

Esta es la verdad, obra y voluntad del Padre.

Un solo hombre recordó a Dios y rezó. El Señor entonces quiso hablar con él y llamándolo por su nombre le preguntó: Ramihec, ¿por que lloras?, el hombre le respondió: lloro porque te hemos olvidado. El Señor entonces le dijo : ¿no lloras por tu suerte, o la muerte de tu familia? Mucho dolor ahoga mi corazón por la pérdida de tan queridos seres, pero no existe en mi alma mayor pena que la causada por mi traición a ti.

Dios había encontrado a un hombre arrepentido, así que haciendo uso de su bondad infinita, preparó para aquel hombre la recompensa máxima que su principio de continuo perfeccionamiento le permitía: una muerte rápida.

Esta es la verdad, obra y deseo del Padre.

Luego de aquel castigo, el Señor hizo de nuevo al mundo. De la tierra roja y estéril nació la vegetación y el agua volvió a ser tan clara como una copa de cristal.

Luego de dos sábados, ningún hombre vivía ya (y ninguno viviría todavía) en aquel planeta y esta Biblia sería por siempre desconocida porque una nueva, con la nueva historia del mundo, sería transmitida a todos los nuevos seres pensantes por un ángel. Pero eso será dentro de muchos millones de años, luego que Dios tome un descanso.

 

 

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