A mediados de Junio del año pasado, quiso el destino que cayera en mis manos un ejemplar de la revista: "Asimov's Science Fiction". Mientras disfrutaba de una tortuosa lectura en lengua inglesa descubrí, entre sus páginas, un calendario de las convenciones del género que habrían de llevarse a cabo durante el año 1992. Las referencias incluían las direcciones y teléfonos de las más importantes, entre las que destacaba la convención que atrae a la mayor cantidad de fanáticos y autores de todos los rincones del planeta; me refiero, por supuesto, a la Convención Mundial de Ciencia Ficción.
Quizás él aspecto más resaltante de la convención es la entrega de los premios Hugo, el máximo galardón que otorga la Sociedad Mundial de Ciencia Ficción. La Sociedad Mundial de Ciencia Ficción es una institución sin fines de lucro, fundada con la finalidad de coordinar la organización de las convenciones anuales. Esta es una muestra de como una asociación de idealistas pueden concebir una organización, una en la que cada uno de sus integrantes son 100% voluntarios, desde la secretaria hasta el presidente, y pueden creerme: ¡Funciona!
Anualmente esta asociación designa un comité encargado de la organización definitiva de cada convención, ¡con tres años de anticipación! Durante ese período, alrededor de 500 voluntarios dedican entre 2 y 4 horas diarias de su tiempo (luego de su jornada laboral), contactando autores; artistas, científicos y demás expositores que deseen participar en los foros y exhibiciones del evento. Además elaboran, durante ese tiempo una serie de entretenidas publicaciones que mantienen continuamente informado al que ya se ha inscrito en la convención (Reportes de Progreso).
Ese año la convención se llevaría a cabo en la ciudad de Orlando, estado de Florida (U.S.A.), ciudad que podría calificarse como poco menos que "familiar" para aquellos que tienen la edad suficiente para recordar las migraciones (¿estampidas?) anuales de ciertos ejemplares de la fauna criolla, allá en los obscuros años del 'ta barato. En fin, para aquella alma inmaculada que no conoció de estas depravaciones, vale aclarar que el nombre de la convención de ese año, MagiCon, deriva del llamado Reino Mágico, un complejo de atracciones de magnitudes épicas enclavado en los alrededores de la mencionada ciudad.
Interesado, entré, entonces, en contacto con la gente del departamento de administración y admisiones de MagiCon, quienes me instruyeron en la forma de realizar la inscripción, así como de las tarifas de los hoteles aledaños al complejo donde se realizarían la mayoría de las actividades1.
Existen varios tipos de inscripción:
1.- Asistente: El que asistirá personalmente. Existen a su vez varias categorías que abarcan las siguientes posibilidades: Adulto, niño, infante (incluye servicios de guardería) y no humano. Esta última comprende tanto a seres animados como inanimados que, como un miembro cualquiera, adquiere el derecho a tener un distintivo propio llevando su nombre (en realidad no es difícil darse cuenta que, más que una excentricidad, esta es una modalidad que permite, a aquellos que así lo deseen, contribuir con fondos adicionales al presupuesto para la organización del evento).
2.- Apoyo: El que no asistirá pero apoya con su dinero la realización de la convención. Tiene derecho a recibir periódicamente los Reportes de Progreso.
Finalmente, una vez saqueadas las cuentas en los bancos y cobrados todos aquellos préstamos que ya no recordaba, logré acumular la energúmena suma que me permitiría partir al encuentro de mis más alocados sueños, allá en la tierra de la Coca-Cola y las hamburguesas con papas fritas.
Gracias a que tomé la sabia previsión de enviar fondos adicionales junto al cheque de la inscripción, DHL tardó "solo" 3 semanas en enviar, a vuelta de correo, un paquete con la información de los hoteles, programas y Reportes de Progreso. Al parecer el sobre se había perdido en la vorágine devastadora de un famoso huracán, el asunto es que el mismo llegó a mis manos pocas horas antes de tomar el avión. Como comprenderán, ésto echó por tierra los preparativos de UBIK para sacarle el máximo provecho al viaje.
La convención de ese año prometía ser una muy especial, por dos razones principales: primero, era la quincuagésima reunión desde que un puñado de aficionados declaró abierta la Convención de Nueva York en 1939, y segundo por ser la primera convención desde el reciente fallecimiento de uno de los pilares del género: Isaac Asimov (fallecido el 6 de Abril de ese mismo año), y todo parecía indicar que muchos gigantes contemporáneos se darían cita para rendirle algún tributo. Así fue, efectivamente, se abrieron varios foros rememorando la obra y excentricidades de aquel prolífico escritor. En los mismos participaron figuras de la talla de: Jack Vance, Robert Silverberg, Larry Niven, Ben Bova, Frederik Pohl, Hal Clement, Jack Wílliamson, Sam Moskowitz; L. Sprague de Camp y Forrest J. Ackerman. Incluso Harlan Ellison y Arthur C. Clarke (desde su nicho en Sri Lanka) participaron en el memorial vía telefónica.
Desde aquella primera convención de 1939, en la que participaron alrededor de 50 jóvenes (todos hombres y en su mayoría provenientes de la misma Costa Este de los Estados Unidos), las convenciones mundiales (WorldCons) han llegado a reunir hasta 8400 participantes (Los Angeles, 1984), casi la mitad de ellos del género femenino. En los últimos diez años las sedes han incluido a Melbourne (Australia), Brighton, (Inglaterra), La Haya (Holanda), Los Angeles (California, EEUU.) y Boston (Massachusetts, EEUU). Las convenciones de 1993, 1994 y 1995 se llevarán a cabo en San Francisco (EEUU), Winnipeg, (Canadá) y Glasgow (Escocia), respectivamente.
El programa cubrió un amplísimo repertorio de tópicos que fueron desde las académicas conferencias dictadas por un equipo de representantes de la NASA2, hasta las controversiales elucubraciones de Larry Niven en el foro: "Cualquier Tecnología lo Suficientemente Compleja... Explicaciones Mágicas para las Cosas Cotidianas'' ("Any Sufficiently Complex Technology... Magical Explanations of Everyday Things" -para aquellos que duden de la traducción).
Los foros se realizaron cada hora en cada uno de los 20 salones de conferencias que la administración del Orange County Convention Center, había destinado para tal fin. Simultáneamente con los foros, MagiCon contempló la realización de un sinnúmero de actividades que sin duda colmarían las aspiraciones del fanático más especializado:
-Ciclos de cine Fantástico y de Ciencia Ficción; desde clásicos como "La Guerra de los Mundos" a preestrenos como el "Drácula" de Bram Stoker, film al que acompañó luego un foro con su director Francis Ford Coppola (a quien por cierto tuve la oportunidad de observar comprando una franela conmemorativa de la convención, siempre rodeado por la turba de babeantes admiradores). No está de más resaltar que todas las funciones (de aproximadamente 8 "estrenos" al día) son de libre y gratuito acceso para los asistentes a la convención, lo que añadía un atractivo adicional a un cinéfilo oportunista como yo.
-Ciclos de video en proyectores en pequeño formato (que aportaban otros 9 "estrenos" adicionales al día).
-Ciclos de animación japonesa. No, no estoy hablando de Astroboy, Kimba El León, El Hombre Par, ni Mazinger "Z", me refiero a la nueva generación de cine de dibujos animados (el término comiquita aquí ya no cabe) en la que el Japón ha volcado su vasta experiencia en la materia, logrando filmes con dibujos exquisitamente elaborados, movimientos suaves y ágiles sobre un detallado trasfondo que atrapa y conduce muchas veces al vértigo del desprevenido vidente. La acción y la violencia son un factor omnipresente en estos filmes, definitivamente inapropiados para la audiencia infantil; aunque no para el adulto medio japonés, cuyo creciente interés ha estimulado el boom de este tipo de animación que ya está penetrando en el mercado estadounidense con versiones sin recortes por la censura. En total más de 60 títulos que oscilaban de 30 minutos a 2 horas de duración, entre ellos:
Madox -0l
Hurricane Live 2032/33 Music Video Kingamore Orange Road Movie OAV # 1-4
Vampire Princess Miyu # I - 4
Ariel, etc.
Estos filmes fueron una muestra, cortesía de cuatro productoras japonesas que enviaron sus representantes para promover este tipo de animación. Puedo decir que no pude irme de la convención sin adquirir un video3 y un par de revistas sobre el tema en el inmenso salón de detallistas (al que me referiré en las líneas siguientes):
-Salón de detallistas (Dealer's Room). Consecuentes con el refrán: "No hay nada que tu fabriques que yo no pueda vender... en Norteamérica" (por un tal Smith), los norteamericanos hicieron gala de la mayor y más esotérica exhibición de artilugios relativos al género que este servidor haya tenido la oportunidad de atestiguar. Acuden a mi mente infinidad de libros y revistas (algunas, verdaderas rarezas), videos, discos, CD y cassettes de cuanto título de Ciencia Ficción y fantasía haya pasado por la pantalla de cine o TV (al fin pude conseguir una versión completa, en disco compacto, de la banda sonora. de la película "Los Inmortales", grabada en Japón), joyería manual y bisutería, afiches y fotogramas de películas y seriales de televisión como la original Star Trek, accesorios de vestir (franelas, baches, parches, prendedores, gorras, disfraces, insignias que nos hacen Almirante "de la Federación de Planetas, "phasers", mini-lásers, etc.), chapas metálicas que se prenden a la ropa con imperdibles y que tienen todos los motivos imaginables, reproducciones de artistas famosos del género -autografiados "en vivo" (estuve a la caza de Michael Whelan -ganador del Hugo como Mejor Artista Profesional, 1992- hasta que firmó mi "Sueño Trantoriano")-, manuales de la Academia Espacial, un concienzudo estudio sobre la evolución, características y especificaciones técnicas del "Enterprise", bellamente ilustrado con diagramas y planos (del cual no pude aceptar desprenderme), etc., etc., etc., etc., etc., etc.
Notas:
1 Para quien no quiera tener el disgusto de conocer las nuevas tarifas que la CANTV está empleando para llamadas internacionales, le recomiendo se ponga en contacto con alguno de los miembros de UBIK si quiere obtener información acerca de la inscripción para el año 1993.
2. Incluyendo un banquete en honor del astronauta John Young, veterano del Apollo 16 (penúltima visita a la Luna, 1972) y del primer vuelo del programa de transbordadores espaciales (Columbia, 1981), al cual tuve la oportunidad de asistir como parte del grupo de prensa (como representante de una publicación aficionada -fanzine- obtuve una credencial de prensa que me permitió disfrutar de un trato especial en los principales eventos de la convención).
3. Para aquellos que estén interesados en conocer y/o adquirir algunos títulos de animación japonesa (Japanese Animation), pueden solicitar información a "WHOLE TOON CATALOG" P.O.B. 369, Dept. LM, Issaquah; WA 98027 (Telf.: 206-9571046 FAX:206-3919064).
[Gaceta Año 6. Nº 19] [Índice de Gacetas] [AVCFF]